Los diseños ecológicos e inclusivos que se imponen para 2021
La arquitectura es cada vez más global, ecológica e inclusiva: los espacios abiertos, los materiales naturales, las líneas sencillas y la decoración que incita a la relajación son algunas de las características que van a marcar la arquitectura en 2021.
Desde hace varios años, los espacios abiertos han ganado peso, tanto en oficinas como en hogares. Con el concepto de apertura se quiere lograr una mejor fluidez entre los espacios, así como un mejor aprovechamiento de los mismos. A la vez, esta modificación trae más beneficios en oficinas, donde mejoran los flujos de comunicación e interacción entre los distintos equipos.
Como ventajas en sostenibilidad, se maximiza la luz entre los espacios, y mejora la integración entre las diferentes estancias de la vivienda o la oficina.
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2 • La cocina incrementa su tamaño
Los pronósticos apuntan a que el próximo año las cocinas serán más grandes y en ellas se centrará la vida de las viviendas. De hecho, es cada vez más común que las cocinas cuenten con islas centrales, y que sean espacios con más cuidados en decoración y materiales.
El tipo de cocina abierta ofrece una mayor luminosidad y espacio a las viviendas. Si bien en el pasado fue reduciendo su tamaño, las próximas tendencias indican que volverá a cobrar protagonismo, optando por el estilo vanguardista que aporta su apertura.
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3 • El protagonismo del baño
El baño va a convertirse en un espacio de relajación, gracias a las nuevas tendencias de color, donde sobresalen los tonos grises, beige o pasteles.
Los materiales naturales cobran relevancia en este espacio: tanto los accesorios de bambú y distintas maderas, como la piedra natural en encimeras y decoración entran en la reconversión de este espacio, que combina funcionalidad y diseño.
Los espejos redondos, la iluminación suave, que ayude a convertir en relajante este espacio, y la originalidad en los elementos básicos, como vanitorys, bachas y sanitarios, marcarán la tendencia.
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4 • Espacios luminosos
La luminosidad va a ser cada vez más apreciada por propietarios, arquitectos y decoradores de interiores: tanto en las nuevas viviendas como en la rehabilitación de las antiguas, se opta por dar más protagonismo a las ventanas, incrementando su tamaño para lograr viviendas más iluminadas.
En consecuencia, hay una mejora del aislamiento: tanto la calidad de ventanas y ventanales mejora, como el revestimiento de viviendas y edificios, optando por el material más óptimo para aislar del calor y el frío.
En este sentido, el uso de la piedra natural es muy popular para esta finalidad.
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5 • Suelos y paredes muy cuidados
a diversidad se populariza en paredes y suelos: variedad de texturas y diversidad de coloridos, cerámicas con aspecto de madera, cemento pulido y piedra natural serán los máximos exponentes.
Los materiales naturales son una tendencia en distintos ámbitos, y el hogar es uno de ellos. El uso de materiales naturales, además de ser más energéticamente sostenible, nos ayuda a lograr ese ambiente de relajación dentro de nuestros hogares.
6 • Construcciones energía cero
Los edificios de energía cero serán una de las grandes tendencias de arquitectura en los próximos años. Este tipo de construcciones tratan de responder a la crisis del cambio climático que se acrecentó en las últimas décadas.
Más allá de si se hace mediante paneles solares u otras estrategias de aprovechamiento energético, se espera que la arquitectura mundial siga esa tendencia y se modernice en línea con los nuevos estándares de sostenibilidad.
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7 • Hogares inteligentes
La sostenibilidad energética comienza a imponerse por necesidad junto a los avances digitales de los nuevos tiempos. El siglo XXI ha puesto la tecnología en el centro de nuestras vidas y la arquitectura no escapa a esa realidad. De este modo, los diseños que llegarán en los próximos años acentuarán la automatización.
Por lo tanto, construir hogares inteligentes pasará por integrar sistemas que controlen la iluminación, la temperatura, la seguridad y el entretenimiento. Un edificio inteligente proporciona a sus usuarios dos elementos claves: mayor confort y menor consumo energético. Esto se traduce, además, en un menor gasto económico. En consecuencia, la arquitectura se consolidará como un recurso para no dañar el planeta.